CD Cox 1-1 CFP Orihuela Deportiva

Entre el fútbol profesional y el aficionado hay unas cuantas diferencias. Las obvias tienen que ver con la calidad de los jugadores, las instalaciones y los medios que tienen los protagonistas. Hay otras que se nos olvidan de año en año y que la segunda regional se encarga de recordarnos: aquí no triunfa el más virtuoso, sino el que comete menos errores no forzados. Esa máxima también se da en la élite de vez en cuando, pero ese es otro tema.

Lo que pareció un balón sin dueño se convirtió en un malentendido en la defensa del CFP. Minuto 6, regalo en defensa y gol en contra. La ley de la segunda regional. A partir de ahí, el Deportiva demostró carácter, ambición y ganas de gustar. Que aquí se prohíbe regalarla en campo propio, no tocar el balón con criterio. Y los oriolanos lo hicieron durante varias fases de la primera parte, pero con poca profundidad. Solo Trino desde fuera del área tuvo opciones de anotar el empate.

La segunda mitad implicó un cambio radical del paisaje. La entrada de Samu Guerrero revolucionó el encuentro y benefició a Yoel, el jugador más vertical de la plantilla. Con Guille y Kino como principales aliados, los delanteros oriolanos comenzaron a martirizar a la defensa rival. Primero Samu provocó un claro penalti que Yoel no desaprovechó (1-1). Unos minutos después, la caída de Rosendo dentro del área significó un nuevo penalti, que esta vez se marchó fuera por poco.

Los últimos minutos fueron caóticos. Con menos orden que alegría, la moneda pudo caer cruz para cualquiera de los dos equipos, pero las precipitaciones no llevaron hacia el gol. Un punto muy valioso, a pesar de la frustración por la oportunidad perdida. Si respetamos las leyes del infrafútbol, la pelota terminará dándonos la razón. 

Goles: 1-0 Kevin (min. 6), 1-1 Yoel (min. 70)

Por parte del Orihuela Deportiva lucharon: León; Diego (Kino), Fede, Vicente, José Berná, Guille; Rosendo, Trino (Raúl Castaño), Mario (Edu); Manuel Jesús (Samu Guerrero) y Yoel Albarracín.