Esto era el fútbol popular

El empate a cero del Deportiva – Sporting (0-0) del sábado parece que habla por sí solo. Revela las apreturas del partido en cada balón perdido, la importancia de cada salto y que el balón parado o las segundas jugadas son casi la vida en esta categoría. Así fue durante cada lance. Un 0-0 en segunda regional es equivalente a un partido feo, tosco y aburrido en el 101% de los encuentros. En este no.

En primer lugar, un derbi no es un partido de fútbol. Un derbi es la manera más civilizada que hemos encontrado los humanos futboleros para luchar sin armas e incluso para jugar un partido de fútbol sin ni siquiera saltar al campo. Este derbi, con más de 400 personas en las ruinosas instalaciones del Palmeral, es un grito de ansia de deporte local para quien quiera escucharlo.

Cada equipo exhibió esas virtudes que les confieren una identidad. El Deportiva se siente cómodo con el balón y respira cuando lo tienen Rosendo y Bambi. El Sporting sabe que cuanto más rápido galopan sus extremos, más lejos queda el peligro del rival. Sabe juntarse y salir rápido.

El dominio alterno en el encuentro solo se rompió en los minutos finales, cuando el agotamiento hizo que el Sporting diera por bueno el trabajado empate. Fue en esos instantes cuando el Deportiva se lanzó, con más corazón que piernas, a por un gol épico que redondeara una tarde de fútbol única en Orihuela.

No saben lo que se pierden aquellos que nunca han tenido el aliento de una afición detrás; la animación y el colorido en las gradas, los cánticos y la tensión de amigos, familiares y curiosos. Muchos curiosos. El partido del sábado fue un canto al fútbol más auténtico: aquel que se hace por amor al juego, por la pureza de competir contra el vecino por un pedacito de gloria en el infrafútbol local. El fútbol que no depende de ningún cacique y que no debe favores a nadie.

Por parte del CFP Orihuela Deportiva lucharon: León, Mario, Diego, Manu, Jose Berná, Guille, Raúl Castaño, Rosendo, Yoel Albarracín, Pablo Nicolás, Alex, Abel, Bambi, Javi Aráez y Fernand.