Lecturas futboleras para tiempos de excepción

Te sabes el catálogo de Netflix mejor que tu DNI y no te atreves a desempolvar el Scattergories. ¡Tranquilidad! Desde el CFP Orihuela Deportiva os traemos unas cuantas recomendaciones de lecturas futboleras para estos días de confinamiento en casa. 

En primer lugar debemos apuntar hacia lecturas que tratan sobre el fútbol popular o que explican fenómenos comunitarios en torno al balón. Por ejemplo, “Una historia popular del fútbol”, de Mickaël Correia. Este ensayo vincula movimientos sociales con el desarrollo del fútbol desde su invención. Disociar fútbol y política es como distinguir la leche y el colacao en la taza del desayuno.

No podemos olvidarnos de otras obras como “Odio el fútbol moderno”, de Carlos Roberto y Miquel Sanchís o “También nos roban el fútbol”, de María y Ángel Cappa. En ambos se mezclan la nostalgia, la mercantilización desbocada de la industria del fútbol y el rol empequeñecido del hincha. Y, por supuesto, debemos recomendar el libro “Un sueño que se desvanece”, de nuestro querido Samu Guerrero. El delantero del Deportiva escribió este ensayo personal para narrar sus aventuras y desengaños como promesa futbolística. El embudo futbolero contado en primera persona. En la misma línea está la obra “Fútbol B: lo que me habría gustado saber cuando era futbolista y nadie me contó”, de Jacinto Elá. 

Si lo vuestro es la geopolítica y el encaje del fútbol en el puzle infinito, ahí van algunos textos que os pueden interesar. Por ejemplo, “Fútbol y anarquismo”, de Miguel Hernández Ubiría o “Goles y banderas”, de Alejandro Quiroga. También hay obras de referencia en este sentido como “Fútbol y poder en la URSS de Stalin”, de Mario Alessandro Curletto o “St.Pauli: otro fútbol es posible”, de Carles Viñas y Natxo Parra. Hamburgo no se puede explicar sin su rivalidad futbolística y esta es inseparable de las connotaciones políticas del St. Pauli. 

No nos olvidamos de “Markaz Tulkarem: el retorno del equipo refugiado”, coordinado por Joseba Zabalza. Esta obra, que combina texto y fotografía, explica el infrafútbol en Palestina dentro de un contexto de conflictividad social, militar y política. Además, nuestro club tuvo el privilegio de presentar el libro a nuestros socios en un acto realizado en la librería Códex de Orihuela.

Si os gustan los libros mestizos, “Fútbol y cine”, del periodista Carlos Marañón, puede ser una gran opción. El título es elocuente. Como también lo es “FIFA mafía”, de Thomas Kistner. “El faro de Dalatangi” y “11 ciudades”, ambos de Axel Torres, nos llevan de viaje con el fútbol como maravilloso pretexto. Otros libros especializados que no podemos dejarnos son “Fútbol y matemáticas”, de David Sumpter e “Indomable”, de Alberto Edjogo, para entender mejor la historia del fútbol africano.

Por último, debemos concluir con unas recomendaciones sobre clásicos. El canon literario en términos de fútbol es más flexible que en el contexto literario general, pero en cualquier caso ahí va nuestra selección. “El fútbol a sol y sombra”, del uruguayo Eduardo Galeano es, quizá, la obra de referencia en castellano para entender la historia del fútbol cronológicamente y a través de una de las mejores plumas del siglo XX. Es imposible obviar la lucidez de Manuel Vázquez Montalbán con su “Fútbol: una religión en busca de un Dios” o la de Juan Villoro con otra referencia divina en “Dios es redondo”. 

“Fiebre en las gradas”, de Nick Hornby y las crónicas de Enric González desde Italia en la primera década del siglo con “Historias del calcio” harán las delicias de los amantes del fútbol entendido como pasión. “Fútbol contra el enemigo”, de Simon Kuper o la colección de Hooligans Ilustrados que edita Libros del KO merecen una mención en este altar de lecturas futboleras que improvisamos en esta situación extraordinaria.

No están todas las que son, por lo que os animamos a que aprovechéis para destacar a través de nuestras redes sociales cuáles son esas obras de culto que para vosotros deberían estar glosando estas líneas. Os deseamos salud, os pedimos prudencia y os sugerimos buenas lecturas. La mejor receta para tiempos de excepción.

CFP Orihuela Deportiva 0-2 Racing San Miguel

En ocasiones uno no entiende nada de lo que pasa en un campo de fútbol. Ni fuera. En el partido entre Orihuela Deportiva y Racing San Miguel, ese fue el árbitro. Erró en casi todas las jugadas conflictivas del partido, como el penalti no señalado sobre Roque. Consintió las pérdidas de tiempo del San Miguel que, aprovechando su ventaja en el marcador, ralentizó el ritmo hasta el mínimo. Para rematar la faena, el colegiado abroncó al club local por la interrupción del partido a falta de 15 minutos para el final: responsabilizó al Deportiva de unos petardos lanzados en el exterior con motivo de una procesión religiosa. Los caminos del infrafútbol son inescrutables. 

El Racing San Miguel comenzó dominando al Deportiva, que tuvo muchas dificultades en los primeros minutos para superar la presión en el centro del campo. Solo con el balón parado fue acercándose e inquietando un poco al conjunto salinero. La progresión gualdinegra sirvió de poco, puesto que a poco más de cinco minutos llegó el primero de los visitantes. Un balón a la espalda del Deportiva, en aparente fuera de juego, terminó con una falta en la frontal que el San Miguel ejecutó magistralmente (0-1).

La segunda mitad fue un homenaje al verano del 2000. Por aquel entonces, el Atlético de Madrid era un equipo arruinado, expoliado, intervenido y descendido a segunda división. La puntilla llegó a finales de mayo, en la final de Copa del Rey frente al Espanyol. Raúl Tamudo esperó, con la paciencia de un francotirador, el error de Toni Jiménez. Se colocó tras él y le birló el balón con la cabeza en uno de los botes previos a un saque de puerta. El portero acabó gateando, hundido, viendo desde el suelo el gol de Tamudo. Ahí terminó la final de Copa, la temporada del Atleti y la amistad entre ambos. Nuestro Samu Guerrero trató de emular al pícaro Tamudo, pero el colegiado no lo permitió. La norma se modificó tras aquel gol con el fin de proteger al portero en el acto de saque, pero no se creó una norma que protegiese al espectador ante porteros remolones. 

Apenas un mes después de aquello, en la Eurocopa, España tuvo la oportunidad de redimirse ante Francia tras años fracasos y decepciones. El intento para terminar con la maldición de los cuartos de final quedó en eso, en un intento. Raúl tuvo la oportunidad, pero su penalti se fue a las nubes. A Roque Antolinos, como a Raúl, le pesó la derrota, que para entonces ya era de 0-2. Su penalti se fue muy alto y ahí terminó toda esperanza del equipo popular.

A Roque, que conste, se lo perdonamos casi todo. Los líderes dan un paso adelante en las situaciones más tensas. Deciden cuando los demás dudan y actúan cuando nadie más se atreve. El error es parte del juego, sea propio o ajeno. Ya lo demostraron Raúl y Tamudo en aquel verano del 2000.

 

Por parte del CFP Orihuela Deportiva lucharon: León; Tatto (Roque), Hamza, Libu, Julio (Manuel Jesús); Mario Sánchez (Fede), Rosendo, Antonio Luis; Espadas, Abel (Josan) y Samu Guerrero. Ent. Agustín Mompeán

Unos 350 espectadores en Las Espeñetas

Monóvar CD 0-1 CFP Orihuela Deportiva

El Deportiva recuperó el camino de la victoria tras dos semanas sin puntuar y se aproxima a su objetivo para esta temporada. La victoria en Monóvar (0-1) implicó esfuerzo, lucha y pragmatismo. Hay quien prefiere lucir a ganar. Otros combinan brillo y resultado. El equipo de Mompeán tuvo que elegir y, entre todas las opciones, escogió los tres puntos.

El partido comenzó igualado, con intercambio en el dominio del balón y pocas llegadas al área de los dos equipos. Hasta la media hora ese fue el guion. Antonio Luis, primero, y Josan después, tuvieron en su mano adelantar a los gualdinegros. Especialmente clara la ocasión del delantero, que no tuvo fortuna en su intento de vaselina. 

En el segundo tiempo, el CFP asumió la importancia del partido y de la victoria y dio un paso hacia delante. En una de esas acciones, Roque Antolinos inició una diagonal en el pico del área que el Monóvar solo pudo interrumpir con falta. El propio Roque lanzó el libre directo desde el borde del área. El arquero solo pudo rechazar el balón en su área pequeña para que Libu, el más listo de la clase, aprovechase el rebote para anotar el primer y único tanto del partido (0-1).

A partir de ahí, el encuentro enloqueció y se sucedieron las tarjetas y las imprecisiones. El equipo local vio como se quedaba con dos menos, de manera casi seguida. El Deportiva, en cambio, no pudo aprovechar la clara superioridad, y pese a que dominó la pelota no pudo transformar ninguna de las llegadas que tuvo en los últimos 15 minutos.

Ya en el descuento, el Monóvar sufrió otra expulsión que le dejó con 8 jugadores y que impidió que pudiera llegar al área en la búsqueda del empate. El Deportiva respira con esta victoria y encara en una buena posición la recta final del campeonato de liga.

 

 

Por parte del CFP Orihuela Deportiva lucharon: León; Ferri (Tatto), Hamza, Libu, Julio; Fede, Rosendo, Antonio Luis; Roque (Gonzalo), Espadas (Víctor Jara) y Josan (Samu Guerrero). Ent: Agustín Mompeán

Goles: 0-1 Libu

Unas 250 personas en el campo Santa Bárbara de Monóvar

CFP Orihuela Deportiva 2-3 CD Altet

Los primeros minutos en un encuentro de fútbol son determinantes. Trastornan tus planteamientos previos, condicionan tus movimientos y los de tu rival. Los inicios son así. Como los primeros acordes del mejor tema de Sabina. Como esa gran entradilla con la que soñamos todos los que aporreamos un teclado. 

Los primeros 15 minutos parecieron 500 noches para el Deportiva. Primero por culpa de un disparo desde un costado imposible para León. Un golazo por la escuadra (0-1) que agravó el sol de cara para gualdinegros. Sin margen para la reacción llegó el segundo con un disparo desde la frontal que nadie pudo encimar lo suficiente (0-2). A partir de ahí, los de Mompeán tuvieron que nadar contracorriente. El colegiado escogió la vía de la comodidad, lo lógico, y esquivó jugadas en el área y potenciales penaltis. El Altet también trató de entorpecer el ritmo del partido. 

Pese al inicio tan desafortunado, los de Mompeán demostraron carácter y hambre. Primero con un disparo de Roque dentro del área que el arquero del Altet no supo atajar (1-2). Después, con un gran pase en profundidad del debutante Julio para Roque y que este cedió desde la línea de fondo para el gol de Espadas (2-2) justo antes del descanso. 

El equipo popular realizó un gran desgaste para empatar el partido y compensar el mal comienzo… Y lo pagó. En la segunda parte, volcado hacia la victoria, con todavía 35 minutos por delante, llegó un ataque inconcluso de los amarillos que se trasformó en un contragolpe del Altet. La carrera de su mejor jugador fue demasiado para los zagueros oriolanos, que solo pudieron pisar su sombra para ver de cerca la magnífica definición cruzada del delantero al palo largo de León (2-3).

Los últimos minutos los definieron los cambios, los parones y la frustración. A pesar del gran esfuerzo y de las mejores intención, el Deportiva no pudo puntuar. La receta que le dio tres victorias consecutivas con la portería a cero fue imposible de aplicar en Callosa, con un gol en el minuto 3, y de nuevo esta semana frente al Altet.

La buena imagen de los gualdinegros, que buscaron el empate cuando iban por detrás, y la victoria cuando el marcador indicaba tablas, debe servir para espolear los ánimos de una plantilla competitiva y valiente. El Deportiva visitará Monóvar el próximo sábado 28 a las 6 de la tarde con la baja de Mario Sánchez, expulsado en los últimos minutos del encuentro frente al Altet por cortar un peligroso contragolpe de los ilicitanos.

 

Por parte del CFP Orihuela Deportiva lucharon: León; Guille, Hamza (Samu Guerrero), Fede, Julio (Valentinov); Antonio Luis, Rosendo, Mario Sánchez; Espadas (Víctor Jara), Josan y Roque Antolinos (Gonzalo). Ent: Agustín Mompeán

Goles: Roque Antolinos (1-2), Espadas (2-2)

Unos 250 espectadores en Las Espeñetas

Callosa B 4-1 CFP Orihuela Deportiva

El Deportiva cortó su magnífica racha con una derrota en Callosa por 4-1. El filial callosino aprovechó sus oportunidades y sentó las bases de su trabajada victoria desde el inicio. En la primera ocasión del partido, el conjunto local se adelantó (1-0) con una buena ejecución a la salida de un córner. El remate solitario del futbolista local en el primer palo puso en ventaja al Callosa B y provocó la lucha a contracorriente del Deportiva desde el minuto 2.

A los de Mompeán les costó situarse en el partido y encontrar un ritmo adecuado. La buena presión del Callosa B impidió la fluidez en el centro del campo del CFP, que además no fue profundo ni halló la amplitud del juego por bandas. Justo antes de llegar al descanso, un tiro libre desde la frontal del área oriolana provocó el segundo gol local (2-o). El equipo popular no pudo ni supo en los primeros 45 minutos. En la reanudación, por desgracia, tampoco. 

Y es que nada más comenzar el segundo tiempo llegaron dos golpes más para los gualdinegros. Primero un penalti no señalado por falta del portero callosino sobre Samu Guerrero, casi tan claro como el que sufrió Roque en el primer tiempo y que el colegiado también omitió. Después, a los cuatro minutos de la reanudación, una jugada inconclusa en ataque y un mal control posterior del futbolista de cierre desembocó en un inapelable contragolpe. Tras el pase de la muerte, el Callosa anotó el tercero (3-0).

Cuando el choque parecía definido llegó el arreón visitante. La entrada de Manu Vegara produjo más posesión en campo rival y, como consecuencia, llegaron las mejores ocasiones del Deportiva. En una de esas, con todavía media hora por delante, llegó el golazo de Rosendo desde la frontal. Su derechazo pegó en el poste antes de entrar (3-1). Pese a los intentos posteriores, el equipo popular no fue capaz de anotar otro tanto que le metiese aún más en el partido. Con el bajón físico, ya a falta de 6 minutos para el final, llegó el cuarto del Callosa (4-1) con un chut desde dentro del áreal

El Deportiva bregó con orgullo, pero fue poco resolutivo en las áreas y tuvo menos el balón de lo que hubiese querido. Pese a eso, el equipo finalizó el choque con actitud y agresividad en campo contrario. La próxima semana, el conjunto de Mompeán recibe al Altet en Las Espeñetas en un duelo clave.

 

Por parte del CFP Orihuela Deportiva lucharon: Cristian, Guille (Espadas), Libu (Fede), Hamza, Gonzalo (Manu Vegara); Rosendo, Mario Sánchez, Antonio Luis (Valentinov); Roque, Samu Guerrero y Josan. Ent. Agustín Mompeán

Goles: 3-1 Rosendo

Unas 300 personas en El Palmeral de Callosa.