AFC WIMBLEDON, EL RESURGIR DEL AVE FÉNIX

Centro desde la banda en forma de falta lateral ejecutada por Dennis Wise, y remate de cabeza impecable de Lawrie Sanchez al palo largo del portero… Con ese solitario tanto en el  antológico estadio de Wembley, el Wimbledon FC conseguiría su primera y única FA Cup en 1988. Obviamente sería una hazaña legendaria, pues este humilde equipo al sur de Londres venció en la final al todopoderoso Liverpool, que en la última decada había conseguido cuatro copas de Europa. Es así como la Crazy Gang, apodo recibido a los integrantes de esa histórica plantilla del Wimbledon por su dureza y contundencia en el juego, se ganó por méritos propios el respeto del fútbol inglés.

Este club también posee el logro de ser uno de los equipos fundadores de la actual Premier League en 1992. Sin embargo, bien se sabe que los equipos de fútbol no son uniforme ya que sufren de constantes altibajos. Es por ello que tras catorce años en la élite del futbol inglés, Los Dons (conocido popularmente al club) descienden a segunda división en el comienzo del nuevo milenio, y sumándole el cambio de Plough Line a Selhurst Park, llevaron consigo una inestabilidad económica e institucional que hizo tambalear los cimientos del club londinense. Como si fuera una historia en la que se delucidaba un final trágico, la directiva anunció sus planes de trasladar el club a 90 km al norte de Londres, concretamente a Milton Keynes, ya que consideraban que era la única forma viable de evitar la desaparación. Ahora bien, entra a juicio individual deliberar si habían otros intereses. Finalmente, y por desgracia de sus aficionados, una comisión independiente de la Asociación de Fútbol formada por tres miembros autorizó el traslado a la ciudad vecina en 2002 con el resultado de dos a uno.

Tras esta decisión, una gran parte de la afición se opuso al traslado y cambio de identidad de su club, y es por ello que en 2002 se fundó el AFC Wimbledon, club íntegramente gestionado por sus socios y con una clara oposición al fútbol negocio. Pero esto sería solo el comienzo ya que en 13 años de existencia consiguió 6 ascensos, llevándolo desde la novena división inglesa hasta la League One, equivalente a la tercera división. Por lo tanto, el club gualdiazul ya ha cosechado varias hazañas en su corta vida como el ascenso en 2011 de National League (quinta división) a League Two (cuarta división) en una frenética tanda de penalties en Wembley, llegando así al fútbol profesional. O bien, el ascenso en 2017 a League One contra el Plymouth Argyle repitiendo en la legendaria casa del fútbol inglés. No hay duda de que el crecimiento de este club va a pasos agigantados y muestra de ello es la aprobación para la construcción de su propio estadio ubicado a 200 metros de Plough Lane, la antigua casa del Wimbledon FC, donde la Crazy Gang era referente en la élite del fútbol inglés.

Paradójicamente, y como parte del destino, el AFC Wimbledon se encontraría en League One con el club que le robó su identidad, el Milton Keynes, teniendo así uno de los choques entre fútbol popular y fútbol negocio más candentes del mundo. Durante esta temporada, cabe destacar el único enfrentamiento liguero entre ambos clubes con un 2-1 para el MK Dons. Sin embargo, ambos clubes se encuentran en la parte baja de la clasificación encontrando así al AFC Wimbledon antepenúltimo con 12 puntos y al Milton Keynes con 13 puntos por encima del club popular, pero ocupando dichos clubes plazas de descenso a League Two. ¿Es posible que veamos un apasionante final de liga con estos dos clubes evitando el descenso? Estamos en fechas muy prematuras para vaticinar esas hipótesis. Lo que sí está claro es que el AFC Wimbledon ha demostrado que el fútbol popular es una forma de gestión más que válida para poder competir contra los más grandes, ya que el trabajo y esfuerzo en una gestión asamblearia y democrática puede dar sus frutos pese a la carencia de recursos económicos o figuras mediáticas.