Ganador I Concurso Poesía “Barbacha”

UNA PROFESORA DE CUENCA GANA EL I CONCURSO DE POESÍA “BARBACHA”, ORGANIZADO POR EL CFP ORIHUELA DEPORTIVA Y LA FUNDACIÓN MIGUEL HERNÁNDEZ

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María Moyano Flores, profesora de Educación Secundaria licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Literatura Hispanoamericana, y cursó el Máster en Formación del Profesorado por la misma universidad madrileña, nacida en 1987 en Cuenca, ha ganado el I Concurso de Poesía “Barbacha”, convocado por el Club de Fútbol Popular (CFP) Orihuela Deportiva y la Fundación Cultural Miguel Hernández.

Al certamen se han presentado 25 poemas de diversas localidades españolas, como Madrid, Laguna de Duero, Zaragoza, Oviedo, Dos Hermanas, Orihuela (tres alumnos de 3º de ESO del Colegio Oratorio Festivo de San Miguel, una persona procedente del casco urbano y otra de Hurchillo), Lorca, Aspe, San Vicente del Raspeig, etc.; y también del extranjero, como San Antonio de Areco, en Argentina; Chinandega, en Nicaragua; San Juan de Lurigancho, en Lima, Perú; Ananindeua, en el estado brasileño de Pará; Mannheim, en Alemania; y Valencia, en Venezuela.

La dotación de premios está compuesta por un lote de libros sobre Miguel Hernández facilitado por la Fundación oriolana, un carné de simpatizante y una bufanda del Club oriolano.

El poema ganador, “Por goleada”, relata líricamente desde un yo femenino, utilizando un lenguaje relacionado con el fútbol, una historia de amor que termina como un partido de fútbol: con un ganador y un perdedor.

El Jurado ha estado integrado por dos representantes del Club de Fútbol Popular Orihuela Deportiva, Manuel Gómez García y  Manuel Gallud Peñalver, que ha presidido el Jurado, por el director de la Fundación hernandiana, Aitor L. Larrabide, que ha actuado como secretario, y los poetas oriolanos Ada Soriano y José Luis Zerón.

La poesía ganadora es la siguiente:

 

POR GOLEADA

Los tiros a puerta de tus ojos me erizan la piel mientras sonrío. Pero nunca entenderé, cómo no puedo parar el penalti del corazón cuando chutas por toda la escuadra. No tienes la deidad de Messi, ni el carisma de “El Cholo”. Careces de la fortaleza de Ronaldo y de la elegancia de Zidane. No sabes que ya tus caricias están en fuera de juego. Que los sentimientos se esconden en el corner. Ahora soy yo la que saco de puerta a mi orgullo y regateo como Iniesta a tu lesionado recuerdo. Y da igual cuántos trofeos levantes. Y poco importa si blasfemas mi escudo cosido a mano por la historia. Ahora el triunfo es mío, porque he encajado cuatro tantos en cuarenta y cinco minutos. Uno por ti, dos por mí y el último que será leyenda. Porque el amor es como una tarjeta roja: no necesitas sangrar por tus colores para salir ovacionado. El amor es como un estadio en la final de la Champions: Siempre hay un justo perdedor.